Rituales para regular el sistema nervioso
Cuando estamos estresadas o sobrepasadas, a veces el cuerpo no responde como querríamos: cuesta concentrarse, descansar o incluso disfrutar.
Otras veces sentimos que vamos con el piloto automático, sin energía ni motivación, y no entendemos por qué.
En muchos casos esto tiene que ver con cómo está funcionando tu sistema nervioso.
Cada persona tiene una tendencia predominante: hay sistemas nerviosos que se activan con facilidad (hiperactivación), otros que tienden a apagarse o desconectarse (hipoactivación), y otros que se mueven entre ambos estados.

* Todo el contenido ha sido creado por la psicóloga Ascen Castillo.
Con este reto aprenderás a reconocer cuándo tu cuerpo te está pidiendo un respiro y qué puedes hacer para dárselo.
Sabrás qué hacer cuando notes que todo va demasiado rápido o cuando sientas que no puedes con nada.
Aprenderás formas sencillas de volver a tu centro, para que el descanso, la calma o la conexión no dependan de tener “un buen día”.
- Descubrirás que regularte no es controlarte, sino acompañarte, incluso en los momentos en los que no sabes muy bien qué te pasa.
- Son herramientas que puedes usar en cualquier momento (en medio del trabajo, antes de dormir, o cuando sientas que tu cuerpo está en alerta) y te ayudarán a volver poco a poco a un lugar de calma y seguridad.
- No se trata de eliminar lo que sientes, sino de aprender a acompañarte mejor.
Empieza ahora tu reto gratuito y da el primer paso hacia una calma más profunda.

Descubre cuál es la tendencia de tu sistema nervioso, detecta las señales y aprende a acompañarte mejor
1. Empieza con un test sencillo que te mostrará si tu sistema tiende a la hiperactivación (estrés/ansiedad), la hipoactivación (desconexión) o una combinación de ambas
2. Recibirás un reto personalizado, con ejercicios, audios y reflexiones que te enseñarán herramientas para integrar en tu día a día y ayudarte a regularte de una forma amable y sostenible.
Preguntas frecuentes
Aquí están respondidas las preguntas que nos hacéis más a menudo.
Muchas personas se preguntan cómo saber si necesitan terapia cuando empiezan a sentir malestar emocional, dificultades en sus relaciones o una sensación constante de estar desbordadas.
Sabemos que, desde fuera, puede parecer una pregunta fácil de responder, pero cuando lo estás viviendo no siempre es tan sencillo verlo con claridad. Por eso hemos creado este test: para aportarte un poco de luz y ayudarte a reflexionar sobre cómo te encuentras en este momento.
Si al hacerlo sientes que algunas preguntas resuenan contigo, hablar con una psicóloga puede ayudarte a comprender mejor lo que estás viviendo y encontrar nuevas formas de cuidarte.
Es una duda muy habitual. En Tu Refugio trabajamos con un equipo de psicólogas especializadas en diferentes áreas (siempre desde un enfoque integrador), por lo que podemos acompañarte en una gran variedad de dificultades emocionales y relacionales.
Puedes encontrar en nuestra página de terapia online individual todas aquellas especialidades.
En la primera sesión podrás explicar qué te está pasando y qué te gustaría trabajar. A partir de ahí, recogeremos tu petición y te elegiremos a la psicóloga que mejor se ajuste a ti.
Nuestro objetivo es que encuentres el acompañamiento que realmente necesitas.
No, para nada. De hecho, muchas veces es incluso más fácil empezar a trabajar cuando te encuentras en un estado más estable y regulado.
Muchas personas empiezan terapia simplemente porque quieren entenderse mejor, gestionar momentos difíciles o mejorar su bienestar emocional.
Este test es una herramienta orientativa pensada para ayudarte a reflexionar sobre cómo te encuentras en este momento. No sustituye una evaluación psicológica profesional.
Absolutamente. Toda la información que compartes en nuestros test es completamente confidencial y está protegida según la normativa de protección de datos (RGPD). Tus respuestas solo se utilizan para generar resultados personalizados. No compartimos, vendemos ni cedemos tu información a terceros.
Un enfoque informado en trauma significa que comprendemos cómo las experiencias difíciles del pasado pueden afectar tu presente. No solo identificamos síntomas, sino que entendemos su origen y significado. Trabajamos desde la validación, el respeto y la no patologización, reconociendo que muchas de nuestras respuestas emocionales son estrategias de supervivencia que en su momento fueron necesarias. Este enfoque permite un acompañamiento más compasivo y efectivo.

